miércoles, 12 de marzo de 2014

Trastornos mentales: principal causa de discapacidad en jóvenes.

Las enfermedades mentales como la depresión, el abuso de alcohol, trastorno bipolar y esquizofrenia, son la principal causa de discapacidad entre jóvenes y adolescentes en el mundo, revela una investigación.

Una terapia ‘exclusiva’ para el cáncer de pulmón

Un nuevo medicamento que esta en fase experimental  (no genera problemas de toxicidad) y que da resultados positivos contra este tumor demuestra que la terapia perosnalizada es posible.

Comerse los mocos es bueno para la salud

Una de las costumbres más arraigadas de los niños y de algunos adultos es la de hurgarse la nariz en busca de mocos para extraerlos e incluso comerlos. Este acto se le ha asociado siempre una connotación negativa en forma de asco y es por eso que cuando vemos a alguien hacerlo a muchos se nos revuelve el estómago.
Sin embargo, son muchos los niños que hacen esta acción y lo más curioso es que lo  hacen por sí mismos, sin que nadie les haya enseñado a hacerlo. Esto pudiera hacer  pensar que, al no ser una conducta aprendida, podría ser algo natural e incluso bueno  para nuestro cuerpo. Esta hipótesis se confirma en boca de Friedrich Bschinger, un  afamado neumólogo austriaco, que ha declarado que sacarse los mocos es un acto  recomendable y que comérselos es aún mejor.

Nuevo remedio contra la obesidad

Se ha identificado un nuevo receptor que identifica la regulación del apetito y con ello se podrán desarrollar nuevos fármacos contra la obesidad.
Los Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia se han centrado en el hipotálamo, una parte del cerebro que controla el apetito, para conseguir encontrar alguna solución al cada vez más numeroso que es la obesidad.
Tras pensar hacer algunos estudios con las sustancias de donde procedía la sensación de apetito, hicieron algunas pruebas con ratones quitándoles una proteína que causaba el efecto mencionado.
“Los ratones sin Fox01 comieron menos, y eran más delgados, que los ratones normales”
Para confirmar que el receptor está implicado en el control del apetito, los investigadores inyectaron un activador en ratones normales, aumentando su apetito. A la inversa, cuando a los ratones se les administró un inhibidor, su apetito disminuyó