España asignará 38 millones de euros para el proyecto de
construcción del telescopio óptico-infrarrojo más grande del mundo,
bautizado como Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT), que construirá
el Observatorio Europeo Austral en Chile (ESO). Se estima que revertirá en 130
millones de euros para la industria española.
La adhesión de España permitirá la participación de las
empresas españolas en la construcción del telescopio, que solo estará disponible
para los países que se suscriban al proyecto.
España, que es miembro del ESO desde 2006, contribuye a su
presupuesto con cerca de once millones de euros anuales, aunque para participar
en el E-ELT deberá pagar una cantidad adicional.
Es el proyecto más importante del observatorio europeo (el coste
de construcción es de 1.083 millones de euros). La instalación se ubicará a
3.060 metros de altitud, en la montaña Cerro Armazones, Chile.
El telescopio poseerá un espejo de 39 metros de diámetro, capaz de recoger trece veces más luz
que cualquier otro, además de proporcionar imágenes 16 veces más nítidas que
el telescopio espacial Hubble.















